
Durante mi tiempo como cajera en el asadero, desarrollé una sólida capacidad para manejar operaciones de caja de forma eficiente y precisa, incluso en horarios de alta afluencia. Me encargaba del manejo diario de efectivo, datáfono, manteniendo siempre un excelente control y transparencia en el registro de ventas. Además, brindaba atención al cliente con amabilidad y rapidez, lo que contribuyó a la fidelización de muchos clientes frecuentes.