

Litigante, estudioso, emprendedor, disciplinado, responsable y proactivo; con enfoque analítico y sólido criterio jurídico, orientado a la resolución eficiente de conflictos.
Con facilidad para el trabajo en equipo, de habilidades ampliamente social, ético y de suma confianza. Capaz de interpretar normas y aplicarlas estratégicamente en distintos contextos legales con claridad y precisión.