

Además de mi rol principal en el manejo de caja, en algunas ocasiones, cuando mi jefe no estaba o los compañeros se tomaban su descanso, también apoyaba como vendedor en la tienda. Ahí, me dedicaba a atender a los clientes, explicarles los productos, resolver sus dudas y asegurarme de que sintieran una buena atención.
En este cargo fui responsable del manejo de caja menor. Realizaba los controles diarios de los movimientos, contabilizaba la caja al inicio y al cierre del día, y llevaba un registro detallado de las transacciones.