

Durante mi tiempo en el Sofitel Barú, tuve la maravillosa oportunidad de formar parte del equipo de Kid Villa el espacio que estaba diseñado especialmente para brindarles a los niños de nuestros huéspedes una experiencia inolvidable.
Más que un lugar de cuidado, Kid Villa fue el escenario donde pude volcar mi vocación por la atención infantil, garantizando siempre un entorno seguro, divertido y lleno de estímulos positivos. Mi labor se enfocó en diseñar y facilitar actividades recreativas que estaban orientadas al desarrollo de la motricidad y, sobre todo, a la expansión de la imaginación. Ver cómo cada niño descubría nuevas formas de crear y jugar mientras se sentían cuidados y valorados, fue una de las experiencias más gratificantes de mi trayectoria.
Certificaciones y referencias bajo petición